EUDE tuvo la oportunidad de entrevistar a los alumnos que conformaron el grupo de trabajo que presentó Native, uno de los mejores proyectos Final de Máster. Conoce más sobre cómo nació la idea y sobre el registro en Colombia para poner en marcha la empresa, además de su experiencia durante el Máster en EUDE Business School.
Bárbara Riera, alumna del MBA; Lina Sánchez, alumna del Máster en Marketing y Dirección Comercial; y Marbely Cuevas, alumna del MBA y Máster en Marketing y Dirección Comercial; son las integrantes creadoras de Native, empresa dedicada a la producción de Soja Orgánica mediante la técnica de Cultivo Hidropónico: “Gracias a una experiencia de un cultivo hidropónico de un familiar nuestro y después de una investigación minuciosa, enfocada en el mercado de la Soja, nos ayudó a darnos cuenta que podíamos explotar muy bien la idea ya que estratégicamente era muy viable”, comentó Marbely Cuevas.
Este producto tiene como principal ventaja competitiva, la mejora del producto de la Soja mediante un sistema moderno de cultivo basado en el uso del agua, el cual logra producir un producto más orgánico donde no intervienen productos añadidos, como pesticidas, herbicidas o insecticidas, que puedan ser perjudiciales para el consumo de alimentos.
El proyecto y modelo de negocio, no solo cuenta con una buena idea e innovadora, sino con una plan de negocio que busca darle lo mejor a los clientes, “En la parte de logística, quisimos disminuir los tiempos y efectuamos un sistema distinto para ello, quisimos disminuir los costos, los tiempos de producción y entrega, ya que nuestro principal objetivo era que nuestros clientes estuvieran bien atendidos todo el tiempo” aseguró Lina Sanchez.
Durante todo el proceso de creación del proyecto, las alumnas tuvieron las herramientas necesarias para llevar de principio a fin el trabajo “Queremos agradecer a todos los profesores que formaron parte de este proceso, porque en cada módulo nos dieron las directrices y las herramientas necesarias para poner en práctica y en plan este proyecto”, fue el mensaje final de Bárbara Riera.
El Ser humano gira entorno a la Motivación como si de una piedra angular se tratase. Es ese ley motiv por el cual tomamos acciones, decisiones, generamos nuestras propias conductas y a su vez promovemos conductas en el resto de lo que denominamos Sistema Vivo y más concretamente Sistema Organizacional.
Un factor estudiado a través de una gran cantidad de teorías basadas en el estudio del comportamiento humano a través de las diferentes sociedades y evolución.
Cada persona posee su propia motivación, algo que permanece en estado latente hasta que como si de un interruptor se tratase. La motivación es algo intrínseco en su totalidad si bien puede “activarse” por estímulos internos o estímulos externos.
Hoy en día dentro de los Sistemas Organizacionales hablamos de motivación, como un elemento clave a la hora de conseguir rendimiento, éxito y posicionamiento a la vez que mantenemos un estado de Flow a nivel interno en el que el clima laboral se va retroalimentando de esta misma motivación. Esto es así, en un Sistema deseable, un sistema basado en la creación, implantación y mantenimiento de un sistema de Reconocimientos y Recompensas de cara a conservar y promover un constante cambio positivo hacia una motivación lineal y duradera.
La pregunta es, ¿Qué ocurre cuando falla este sistema de recompensas o reconocimientos?, ¿Qué pasa si no tenemos ese sistema en nuestra Organización?, ¿De quién depende en realidad esa recompensa y ese reconocimiento?, ¿Es igual el Sistema para tod@s?…
Es hora de que reflexionemos y nos pongamos a trabajar en la mayor empresa del mundo y que tenemos más a la mano que es nuestro propio Ser. Es hora de que la Motivación no sea eso que dejamos al libre arbitrio de la Organización, la Sociedad o el Sistema al que pertenecemos.
Cuando dejamos la motivación al Servicio de un Sistema el Sistema como tal se mueve, cambia y se reordena en todo momento siguiendo los patrones y las leyes del caos, es por ello que muchas veces nuestra motivación queda a merced de un Sistema que sin necesidad de ser malo, “maltrata” nuestra motivación.
Nuestras expectativas con respecto a los Reconocimientos y las Recompensas que debemos recibir por nuestro trabajo, nuestras acciones, nuestros logros, a veces no se cumplen y quedan sujetos a nuestras propias creencias que en esta misma situación nos llevan la insatisfacción y la desmotivación.
Es fundamental proveer al Sistema Organizacional de una buena estructura destinada a atender la Motivación de los Colaboradores de la Organización, si bien nunca debemos olvidar que la Organización en si misma la formamos nosotros y con nosotros, nuestras motivaciones.
Por lo tanto para la creación de Sistemas Organizacionales Motivados es necesario que se cumplan los siguientes elementos:
Estos son los mínimos que garantizan un sistema que al menos tiene en cuenta que la motivación es uno de los elementos clave que hay que gestionar.
En este sentido hablamos de Organizaciones Responsables en cuanto a la motivación cuando hablamos de aquellas que dedican parte de su estructura y personal para la creación, implantación y mantenimiento de las vías de motivación principales; ( remuneración, formación & capacitación, carrera profesional & desarrollo y gestión del talento)
Como he comentado antes, la motivación NOS PERTENECE, y como tal, debemos responsabilizarnos nosotros de ella. Esto significa saber y entender en cada momento preciso, cual es el elemento motivante que nos lleva a la acción. A veces puede ser algo simple y sencillo y otras un gran reto o logro, si bien en todos los casos la motivación va a determinar nuestro nivel de implicación y lo que es más importante aún, nuestra felicidad a la hora de involucrarnos en la experiencia.
Tanto en situaciones difíciles, complicadas, situaciones en las que debemos asumir riesgos, como en situaciones más favorables, claras o que dominemos, somos responsables de encontrar aquello que de verdad nos motiva.
Claves para estar Motivado:
Daniel Benjumea
Docente Habilidades Directivas y Toma de desiciones– EUDE Business School
La búsqueda de nuevos mercados como estrategia empresarial de crecimiento después de la crisis mundial de 2008 y la consolidación de nuevos bloques de libre comercio entre países, demandan profesionales capaces de adaptarse a numerosos entornos para llevar adelante los planes de estratégicos de internacionalización de las empresas.
En estos tiempos donde parece que poner en marcha un nuevo proyecto empresarial es la salida natural de cada vez un mayor número de jóvenes emprendedores, quizá te pueda interesar saber qué son los business angels (los ángeles de los negocios) y cómo éstos te pueden ayudar a sacar adelante el proyecto empresarial que tienes en mente.
Los business angels son personas físicas con un amplio conocimiento de determinados sectores y con capacidad de inversión, que impulsan el desarrollo de proyectos empresariales con alto potencial de crecimiento en sus primeras etapas de vida, aportando capital, habilidades directivas y su red de contactos. Se diferencian de los inversores tradicionales y del capital riesgo en que normalmente se implican en la gestión de la empresa.
Con el fin de poner en contacto a estos inversores privados con los emprendedores, se crean redes que realizan una labor de intermediación (conocida como Matchmarking) canalizando proyectos previamente validados, hacia los inversores más adecuados. Estas redes, además, garantizan que el proceso se lleve a cabo en las mejores condiciones de transparencia y confidencialidad.
– Invierten su propio dinero a través de la participación en el capital; en este sentido se diferencian de las entidades de capital riesgo, que invierten recursos normalmente de inversores institucionales y/o de entidades financieras.
– Invierten en sectores que conocen.
– Prefieren mantener el anonimato ante terceras personas o entidades.
– No suelen adquirir más del 50 % de las participaciones.
– Los montantes de inversión no están establecidos, pero normalmente los business angels pueden financiar operaciones entre 25.000 euros y 250.000 euros (o alrededor del 25% de su capital disponible).
– Intentan aportar el máximo valor y tiempo para que la empresa crezca.
– El destino de estas inversiones puede ser capital semilla (para arrancar un proyecto empresarial) o capital para aquellas empresas en fase de crecimiento que se han fijado como objetivo obtener una plusvalía a medio plazo, o reencontrar el potencial de los comienzos, etc.
– Sus decisiones de inversión pueden ser distintas a las motivaciones estrictamente financieras (satisfacción profesional, responsabilidad social, etc.), aunque lógicamente esperan obtener una rentabilidad.
– Suelen invertir en empresas que no le supongan grandes desplazamientos de su lugar de residencia; tienen un radio de acción de unos 100 Km.
– La desinversión suele ser más lenta que en los inversores de capital riesgo y la rentabilidad sueles ser menor también. Se diferencian de este tipo de empresas en que tienen un carácter informal, en el sentido de que no necesitan cumplir ningún requisito formal (no están regulados por ley, ni están sometidos a procesos de supervisión por ningún organismo de control).
¿Crees que te pueden ayudar? Dínoslo. ¿Te han ayudado? ¿Cómo? Comparte tu experiencia con nosotros.
Hoy llega el turno de Juanma Padilla, Profesor del Máster en Comercio Internacional y empresario (que no emprendedor…) en toda regla.
En un momento en el todo el mundo habla de emprendimiento, conviene hacer una reflexión sobre los parámetros en los que se debe desarrollar esta actividad económica y los planteamientos financieros de nuestro nuevo proyecto. ¿A quién le vamos a pedir dinero?… ¿y cuánto?